Ensanchar la vida – La memoria es el camino

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Ensanchar la vida

Posted: 27 Apr 2012 11:54 AM PDT

Begoña no lo duda. Ahora, con su padre con Alzheimer desde hace dos años, esta vitoriana asegura ser  “mejor persona” y ha sido en la dificultad cuando se ha dado cuenta que “soy una privilegiada, con el apoyo y el cariño de mi marido y de mis hijos”. Ha sufrido el proceso inverso que lo que suele ser habitual. Hace tres años, la despedían de la empresa en la que llevaba trabajando desde hace 36 años, moría su madre e inmediatamente su padre era diagnosticado de Alzheimer. El mundo encima de la noche a la mañana sin comerlo ni beberlo. Me cuenta, como cuentan todos los cuidadores, la complicada contradicción moral de llevar a un familiar unas horas al día a unos talleres, en este caso lo de la asociación alavesa Afades, o de tenerle que ingresar en un centro de día. El llanto incontrolabre cuando le comunicaron que aceptaban a Desiderio, su padre, en el centro de día. El sempiterno sentimiento de culpa por esa cultura cristiana mal entendida que tenemos de que jamás llevaremos a un familiar fuera de casa. En el caso del Alzheimer, el proceso es siempre idéntico; sentimiento de culpa inicial, desazón y con el paso del tiempo satisfacción por haber dado un paso que beneficia al paciente y al cuidador, de forma clara y evidente. Esa cultura mal entendida por la que nadie duda de que a un niño hay que llevarle a la escuela para que aprenda pero que niega que un despistado está en el mismo proceso, necesita las terapias de los profesionales para retrasar, para socializarse, para pelear contra la enfermedad contra la que jamás se pelea inerte en un sillón con el fondo de la televisión. Todavía nos queda mucho trecho por aprender. A todos. Ahora, Begoña no tiene ninguna duda y está consiguiendo la mejor relación con su padre de toda la vida, aquella basada en el contacto, en el cariño, en saber aprovechar los instantes. Hasta ha vuelto a encontrar trabajo. Hoy, entre Gernika y Markina, Maitane me ha contado el caso de un amigo con cáncer que le llevo a la muerte y su saber afrontar la enfermedad aprovechando lo que quedaba.  “Si no podemos alargar la vida, al menos tratemos de ensancharla”, me ha soltado Maitane. Begoña lleva tiempo haciéndolo, desde que su padre pasó a engrosar el club de los despistados.

Este post ha sido escrito por uno de los acompañantes en la distancia de Guillermo que, al final de cada jornada de “La Memoria es el Camino”se pone en contacto con él y comparte un rato de conversación.

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