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Entrevista a Rosangela Crespolini – Segunda parte

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“Mire a los ojos a Guillermo y me bastó para entender que era una persona muy limpia y que tenía un gran corazón”

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Segunda parte de la entrevista a Rosangela Crespolini; Directora del Centro Diurno de Alzheimer Arioli Dolci de Treviolo, en Bérgamo (Italia).

En este segundo bloque hablamos sobre cómo conoció a ‘La memoria es el camino’ y cómo fue el encuentro con Guillermo Nagore, también analizamos la dimensión alcanzada por el proyecto.

Escucha la entrevista aquí:

http://www.ivoox.com/entrevista-a-rosangela-crespolini-ii_md_1681537_1.mp3″

Link de descarga directa: http://www.ivoox.com/entrevista-a-rosangela-crespolini-ii-audios-mp3_rf_1681537_1.html

Entrevista realizada en Treviolo el 06/12/12.

Alejandro G. Paniagua

Mariposas del Alma.

Tras los pasos de @gnagore – Días 7 y 8 – El broche final

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DSCN2992El séptimo (jueves) y octavo (viernes) día de mi estancia en Bérgamo fueron más intensos a nivel personal que a nivel “profesional” por ello van resumidos en un sola y última crónica.

El jueves comenzó como todos los días, Rosangela y yo marchamos juntos al Centro, estuvimos un rato con los héroes, saludándolos, dándolos besos, abrazos y viéndolos desayunar. Al rato subimos al despacho, ella a realizar sus tareas y yo a trabajar un rato en la petición de la plataforma Avaaz, ya que se habían vuelto a poner en contacto conmigo y estando allí tuve que iniciar la maquinaria con la gente de ‘La memoria es el camino’. Ello nos permitió una “sorpresa” imprevista, me puse en contacto con Diana para tratar la petición y acabamos aprovechando la oportunidad para hacer un encuentro vía Skype Diana, Rosangela y yo. Fue una alegría ver frente a frente dos sonrisas bonitas y permanentes, que se conociesen la una a la otra. Estuvimos un rato no muy largo charlando, echándonos unas risas y dejando una promesa en firme: Rosangela y yo acudiríamos a los San Fermines a visitar a toda la gente de Navarra de ‘La memoria es el camino’. Creo que Diana ya nos teme.

Entre unas cosas y otras la mañana pasó rauda y veloz, al filo del mediodía teníamos previsto marcharnos a Milán a pasar la tarde y la noche pero antes dio tiempo a sentir por mí mismo una sesión de Reiki. Rosangela iba a ser quién me lo realizase así que nos fuimos a la sala clínica, donde hay una camilla.

Me tumbé, cerré los ojos y ella inició la música en su Ipad. Comenzó por mi cabeza pero apenas me tocaba, las manos estaban muy cerca pero no llegaban a posarse sobre mi cráneo. Aun así puedes sentir el calor que emana de la palmas de sus manos y como la electricidad conecta una palma con la otra atravesando mi cerebro (no olvidemos que el cerebro es un órgano donde las neuronas envía impulsos eléctricos unas a otras), es una sensación que me gusto, relajante y placentera en el sentido de que te encuentra a gusto, cómodo. Posteriormente las manos pasaron al pecho y después a las piernas.  Me cuentan que Guillermo cuando estuvo en Bérgamo y le realizaron Reiki se quedó completamente dormido, no fue así en mi caso, estaba tranquilo y relajado pero no hasta el punto de dormirme, supongo que sus kilometradas a pie ayudarían a ello.

DSCN2989Una vez realizado el Reiki y después de comer en el comedor de la residencia de ancianos (anexa al Centro Diurno de Alzheimer) nos marchamos Rosangela, Ramona, Vincenzo y yo a encontrarnos con Cristina en Milán. Cristina es una amiga de Rosangela que nació y vive en Milán y que iba a ser nuestra guía-compañera. Visitamos la avenida donde se encuentras todas las tiendas de firma, la Plaza del Duomo y su catedral, también el Castillo y su parque, probamos el metro de Milán, también el tranvía, caminamos por el barrio chino y terminamos cenando en un griego. Fue una espléndida tarde a pesar del frío, Milán es una ciudad que me agradó.

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El viernes estuvimos con la arte-terapeuta trabajando con los héroes. Como el resto de terapias, busca la estimulación y el desarrollo cognitivo. Diversos elementos como por ejemplo varios trozos de tela de diversos colores anudados unos a otros sirven para trabajar el sentido del tacto, la visión, la imaginación (realizando diversas figuras con ellos). Esta mañana nos acompaña también la hija de Lina. A ella le gusta asistir cuando su madre realiza terapias y todos los familiares están invitados a estar con sus enfermos dentro del centro todo el tiempo que quieran, sin restricción de horarios, consideran que deben formar parte del funcionamiento diario de sus familiares y que es beneficioso que estén con ellos allí, tanto para el enfermo como para los cuidadores familiares.

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A las tres de la tarde realizamos en el salón de actos la proyección de la película “The artist” tanto para los héroes, como para los residentes del centro anexo como de otro centro que tiene en otro lugar la cooperativa social que acudieron en mini-bus. Una película realizada en la actualidad pero ambientada en 1930, muda y en blanco y negro. Los asistentes disfrutaron, sobre todo con el perrito que salía y  que imitaba al dueño, provocando las risas entre el patio de butacas. Para finalizar la proyección, el día y sobre todo un viaje que ha sido único y tremendamente especial, comenzó a nevar por primera vez desde que aterrizase el viernes de la semana anterior. ¿Se podía haber pedido algo más? Yo creo que no.

Gracias a todos por seguir estar crónicas y nos leeremos en el futuro.

Alejandro G. Paniagua

Mariposas del Alma

Tras los pasos de @gnagore: Destino #Bergamo. #lamemoriaeselcamino

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Hace muchos meses ya desde que Guillermo Nagore, ese navarro intrépido, superviviente de una cornada que hubiese sido mortal para otros, amante de las ucranianas de 22 (¿o son ellas las amantes de él?), fervoroso devoto de Drazen Petrovic (del baloncesto en general) e inevitablemente sufridor por convicción propia del Atlético Osasuna comenzase su pequeña locura.

Tuve conocimiento de ‘La memoria es el camino’ casi desde sus etapas iniciales, allá por marzo. Por aquél tiempo yo acaba de poner en marcha este blog y juntos; el blog y la memoria han ido creciendo con el paso del tiempo.

Esta aventura nos ha enseñado y demostrado muchas cosas; la mayoría de ellas a través de Guillermo pero también otras muchas a través de la gente que le hemos seguido en la distancia. Una de esas personas es Rosangela Rosy.

Rosangela se volcó con Guillermo y con el grupo desde el minuto cero, tanto en su estancia en Bérgamo como en el resto de etapas de Italia. Guillermo pasó a otro país y continuó su camino pero ella y su grupo del Centro Arioli Dolci se quedaron ligados a nosotros para el resto del camino.

De forma personal, he sentido cariño y cercanía con Rosangela: Tradujo al italiano la “Carta de mi madre, desde lo más profundo del azhéimer” y no solo eso sino que la leyó allí en los actos por el Día Mundial del Alzheimer. Cuando organicé el video de cumpleaños de Guillermo (he de contaros que todo: la idea, las gestiones, los videos, el montaje y la publicación se hicieron desde las diez de la noche del domingo a las diez de la noche del lunes que fue publicado en el Grupo “Amigos de la memoria es el camino”) Rosangela se volcó, consiguiendo no sólo videos en su centro, sino también muchos videos desde Padúa. Fue a través de eso, por el enorme agradecimiento por todo lo que ha hecho, por el cariño diario que me ha demostrado y que es recíproco por lo que surgió la promesa por mi parte de ir a conocerla en persona y darle un achuchón enorme.

La promesa ya es una realidad y no solo es un viaje de turismo y placer, es mi pequeña y particular locura gracias a la semilla que puso en mi cabeza Guillermo y su ejemplo.

Vamos a mostrar a Rosangela a través de una entrevista, a los cuidadores, a “El mister” y al resto de héroes del Centro Arioli Dolci, descubriremos su estructura, su funcionamiento y su organización únicos y especiales, que no tienen otros centros de Italia ni de España y con el elemento estrella como son los burros de Vincenzo.

Para mí es una ilusión enorme poder realizar esta aventura, poderosla transmitir para que forméis parte de ella y me consta que por ambas partes hay muchas sorpresas y momentos especiales que os iré relatando y mostrando en fotos día a día.

Mi memoria es el camino: Destino Bérgamo comienza el 30 de noviembre y finaliza el 8 de diciembre.

Algunas de las cosas que os puedo ir adelantando son: El día 30 a mi llegada, pasaré la noche en el Centro Arioli Dolci y dormiré en la misma cama que durmió Guillermo. Rosangela me decía que era casi un honor. No, es un honor y un lujazo enorme. Según me dicen el sábado tenemos una fiesta de bienvenida…miedo me dan estos italianos. El domingo marcharemos a Milán, al Estadio Guiseppe Meazza a asistir al Inter-Palermo. Según tengo entendido Ramona que  es “molto tiffossi di Inter” me acompañará y alguna que otra bella italiana también se iba a venir. Tengo preparadas sorpresas para Rosangela, Ramona, “El mister” que aún no puedo desvelar pero que pienso que van a emocionar.  Para los héroes, sus familiares y cuidadores vamos a realizar una sesión de cine, parece sencillo pero no, pensad un momento. ¿Qué película o tipo de película puede captar el interés de gente enferma de alzhéimer, salvar  la barrera idiomática (si es italiano, yo no me entero, necesitaría subtítulos en español, si es español, ellos necesitan subtítulos en italiano, ¿pero cuántos héroes iban a seguir las letras?) y que puedan seguir y gustar igualmente a los héroes, sus familiares y cuidadores? Pues no vale cualquiera, pero tengo la película perfecta: Realizada en la época actual, la historia se desarrolla en la época de juventud de nuestros héroes, en la misma versión pueden seguirla italianos, españoles o cualquiera y es una historia bonita, emotiva, que refleja el paso del tiempo y el cambio que ello produce en la sociedad y en el cine mediante el progreso, la innovación, las nuevas tecnologías, todo entremezclado con el amor y las emociones de nuestros dos protagonistas. Una película aclamada por el público y premiada por la crítica y las academias. ¿Sabéis ya de cuál os hablo?

Me despido hasta la primera crónica desde Bérgamo.

Alejandro G. Paniagua

Mariposas del alma.

Diana González: “La memoria es el camino me ha enseñado lo cerca y lo lejos que estamos”

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Diana González
Licenciada en Publicidad y RRPP por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.
Participó en el equipo fundador de Foro Generaciones Interactivas (anteriormente Civértice). Es profesora asociada de Universidad de Navarra (Proyectos Publicitarios), formadora en C4E y miembro de la Junta de AERCO, así como iniciadora del proyecto piloto School Entrepreneurs.

Es una de las impulsoras del proyecto “La memoria es el camino: por una política de estado sobre Alzheimer

Realizamos la entrevista el 06 de octubre de 2012, en algún lugar de Madrid.

–        ¿Cómo te implicaste en el proyecto de “La memoria es el camino?

–        Guillermo es un íntimo amigo de Rafa, él y yo trabajamos juntos. Un día nos contó la idea que tenía. Le estuvimos dando vueltas y de ahí viene, de una conexión personal.

–        ¿Cuál fue la motivación para participar en este proyecto?

–        Nos dedicamos a la comunicación en Internet y, como iba a tener mucha visibilidad en la red, nos parecía un proyecto atractivo. Cuando además tomó el giro de ser por una causa social pues todavía tenía más atractivo. El poder difundir el proyecto y colaborar.

–        ¿Tenías contacto anterior con el Alzhéimer?

–        Sí, por parte de mi padre, mis abuelos; y por parte de mi madre, mi abuelo que tenía algún tipo de demencia, pero como falleció antes de que le diagnosticaran tampoco supimos el qué. Con mis abuelos paternos yo era muy pequeña, pero sí veía que pasaban cosas que tampoco llegaba a comprender en ese momento. (Mi abuela no me ha conocido estando ella bien).

–        ¿Qué te ha enseñado este proyecto hasta ahora?

–        Lo cerca y lo lejos que estamos. Lo cerca que estamos porque me sorprendió, por ejemplo, el primer contacto que tuvimos con Maite, que está en Nueva York. Cuando de repente había conocido a la gente del Centro de Benicarló y entonces conoció el proyecto estando en Nueva York y fue como… ¡flípate, no! Encima llevábamos poco tiempo cuando ocurrió eso. Lo lejos que estamos porque no llegamos a todas las personas que deberíamos llegar según el objetivo.

Creamos la cuenta @congnagore porque al igual que los cuidadores cuidan de los enfermos, todos cuidaríamos el camino de Guillermo.

–        El proyecto, aún sin haber terminado, según palabras vuestras “se han superado las expectativas” (en referencia a la difusión y al alcance social), ¿Por qué? ¿De qué perspectiva partíais?

–        Nosotros decidimos crear la cuenta “@congnagore”, a pesar de existir la cuenta de Guillermo y la de CEAFA, porque pensamos que al igual que los cuidadores cuidan de los enfermos, todos cuidaríamos el camino de Guillermo. Entonces la idea iba por ahí, en ese sentido lo que pretendíamos era generar una comunidad de práctica, es decir, que todo el mundo aprendiera lo que es el Alzhéimer y que también aprendiera a usar los medios sociales gracias a todo el camino. En ese sentido sí que hemos descubierto cosas potentes, pero de eso nos hemos ido dando cuenta conforme íbamos avanzando. Yo me acuerdo de gente que al principio no sabía hacer tal cosa en Facebook o cómo pinchar en no sé dónde.. Dudas de “¿cómo hago Twitter, cómo hago no sé qué?”. En ese sentido sí que ha sido relevante. No esperábamos tanto número de gente implicada de una forma o de otra pero es que realmente para que esto funcione tiene que ser así. Eso pretendíamos con el proyecto, que transcendiera de la voz nuestra; que hablases tú (refiriéndose a mí), que hablase el otro y el otro. Eso es lo bonito de un proyecto de este tipo. Espero que la implicación de la gente cada vez vaya a más. Todavía hay algunos grupos a los que no llegamos, por ejemplo los niños.

No esperábamos tanto número de gente implicada de una forma o de otra pero es que realmente para que esto funcione tiene que ser así.

–        El objetivo principal es “conseguir una política de estado” como poseen otros países. El no conseguirlo, ¿implicaría un fracaso, no cumplir el objetivo?

–        No es un fracaso porque no depende de nosotros. De nosotros depende concienciar para que haya esa política de estado. Depende también (entre comillas) porque, depende un poco de todos. Pero no sería un fracaso, en todo caso lo sería para la clase política, pero no para nosotros.

–        Parece que poco a poco se va difundiendo el proyecto. Ya está extendido entre el “mundo Alzhéimer”, empieza a llegar y a oírse entre la sociedad en general. Es cierto que varias empresas y bastantes ayuntamientos y municipios se han declarado “solidarios con el Alzhéimer”, pero ¿realmente percibís que se esté llegando a las instituciones y, en especial, al Gobierno?

–        En Navarra, que es donde lo tenemos más a mano, sí que se ha contado y lo saben desde el Departamento de Salud. Lo saben también en el Parlamento, de hecho se declaró también “solidario con el Alzhéimer”. Quién tiene la decisión última es el Gobierno central

No conseguir una política de estado sobre Alzhéimer no sería un fracaso para nosotros, en todo caso lo sería para la clase política.

–        ¿Qué objetivos quedan por cumplir en la parte de camino que queda?

–        Que se hable de esto en el Parlamento, que lo debatan al menos. Que por lo menos lo piensen, luego ya las circunstancias o lo que salga saldrá, pero por lo menos que lo hablen. Por suerte o por desgracia dependemos de ellos para esto.

–        Creo que uno de los éxitos de este proyecto es el grupo de Facebook y la interacción que él ha provocado entre Guillermo, los colaboradores, los cooperativistas y los seguidores en general de esta aventura. ¿Lo consideras tú también así?

–        Es lo que más te ayuda a seguir haciendo cosas porque ves que la gente responde, que cada uno tiene su tarea sin que nadie se la haya pedido. Nosotros hemos pedido colaboración, pero no sabíamos exactamente qué necesitábamos. De repente sale uno y todos los días pone el mapa y las canciones (Iñaki). Idoia que organiza a la gente para que todos los días llamemos a Guillermo. Tú que mandas cada cierto tiempo post para el blog. ¿Qué más puedes pedir? Todos, cada uno tiene su punto y, aunque no nos conozcamos en persona, cada uno aporta. Luego la organización entre la propia gente, por ejemplo, como Carmen habla con Iñaki para que la semana que él no podía subir las canciones las subiese ella, nadie dijo nada, lo hicieron entre ellos. ¡Mola!

–        Hay mucha gente trabajando en la sombra, ¿Háblanos brevemente de alguno?

–        A mí personalmente Idoia me encanta, se comprometió desde el principio y ni siquiera hemos estado reunidas. Yo me he juntado con ella alguna vez, pero no hemos hecho una reunión de trabajo. Se ha involucrado directamente y por lo menos para mí es de resaltar.

–        ¿Cómo es Idoia?

–        Es una sonrisa, siempre tiene una sonrisa. Por su trabajo está muy acostumbrada a causas sociales y eso ya hace algo para que vayas a ayudar más.

–        ¿Qué crees que has aportado tú al proyecto?

–        Lo primero que se me viene a la cabeza es constancia, pero últimamente no la estoy teniendo tanto entonces no sé… puedo haber aportado mucho o no haber aportado nada, no lo sé. He aportado lo que tengo.

–         Entre los proyectos derivados de la memoria recientemente hemos descubierto que se está preparando un documental. Siendo Guillermo periodista es muy lógico esperar que se escriba un libro que recoja la aventura y los testimonios aportados a su paso por los diferentes lugares ¿Habrá un libro? ¿Habrá más sorpresas? ¿Se pueden saber?

–        Hay una persona que guarda todo lo que se publica en el blog para crear un documento. Tenemos planteado hacer un libro, una exposición, hacer charlas… quizá tenemos que devolver a los que le han ayudado en el camino y, por otro lado, llegar a sitios donde no se ha llegado.

–        Tienes una imagen optimista, creativa, siempre con una sonrisa ¿Te identificas con lo que digo, te sientes así?

–        Yo lo intento.

–        ¿Qué es lo que más valoras en las personas?

–        La sinceridad.

–        ¿Cuándo no trabajas, a qué dedicas tu tiempo?

–        A trabajar (risas). Tiempo libre, ¿qué es eso? Cuando tengo tiempo me voy a nadar, a pasear o estar con amigos.

–        Eres una persona que ama las ideas, las iniciativas, en dos palabras; joven y emprendedora. Cuando en España el paro juvenil alcanza el 50% y gente de hasta 30 años ni estudia ni trabaja, ¿Qué sensación te provoca esto? ¿De veras toda la culpa es de los demás o nosotros tenemos nuestra cuota de culpa? ¿Qué es lo que falla para que la gente no sea más dinámica y emprendedora: ideas, iniciativas, confianza, apoyos, compromiso, esfuerzo?

–        Cada uno tiene su parte de culpa. Nosotros porque no nos estamos moviendo y los mayores porque, cuando nosotros éramos pequeños, no se nos educó de otra forma. Todo parte del ámbito que tengas alrededor. Con todo al final la decisión la toma cada uno. Para mí no es una excusa, es un hándicap que tienes que superar y falta acción por parte de quién tiene ideas. No faltan ideas ni iniciativas, ni siquiera compromiso porque hay gente muy comprometida. La gente pone el “habría que…” en vez del “voy a hacer…”

La gente pone el “habría que…” en vez del “voy a hacer…” Para mí no es una excusa, es un hándicap que tienes que superar y falta acción por parte de quién tiene ideas.

–        Por último voy a enseñarte una serie de imágenes y quiero que me hables brevemente sobre ellas.

–        San Fermín. Es el cartel que le hicimos en San Fermín.

–        Conexión desconectada. Que desconectes cuando quieras. El mundo gira solo y por eso hay conexiones, pero no son éstas las que hacen que el mundo gire, pueden que le hagan girar más rápido o más despacio pero ya estaban, lo que pasa que no estaban visibles.

–        Trabajo.

–    Ilusión, mis chavales… Ha sido toda una revolución porque no me esperaba encontrar un grupo de chavales con discapacidad que quisieran emprender. Elena, que es la profesora de ellos, ha sido para mí todo un descubrimiento. Yo no me había enfrentado a la discapacidad nunca, llego y me encuentro con cinco chavales que tienen discapacidad intelectual y física; yo no sabía cómo actuar. Al final actúas con normalidad, pero nunca te han enseñado a ello, entonces llegas un poco a ver qué pasa. Ver los logros que han conseguido y cuando vas a clase, ver la ilusión con la que me reciben, ¡puff! (se emociona), ¡es una pasada! Yo realmente no hago nada, estoy dos horas con ellos, les ayudo, pongo a su disposición las cosas que yo tengo: mi empresa, la gente que conozco… es una pasada.

–     Es divertido, Tuc Tuc Music mola, lo hemos hecho con Síndrome UP. En uno de ellos cogieron a “Muchachito Bombo Infierno” por la mañana y le pusieron a tocar para niños y está muy bien.

–       (Se sorprende mucho). La conozco poco, soy muy mala para estas cosas. (Le explico que una persona que la conoce a ella le definió como una “Audrey Hepburn intelectual”) ¡No me había visto nunca así! ¿Quién te dijo eso? Tengo mucha curiosidad. (Le explico lo que simboliza Audrey) No me considero especial, que me comparen, ¡me parece exagerado! (exclama)

Alejandro González Paniagua

Mariposas del alma

Por la 8 – La memoria es el camino

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por El 17 septiembre de 2012
Trescientos kilómetros por los Balcanes que me he comido íntegramente siguiendo la ruta de la 8, la carretera costera que une Rijeka con Dubroknic y que es un homenaje a los paisajes, con el Adriático permanentemente a la derecha y las escarpadas montañas a la izquierda. La 8 no me va a dejar hasta que salga de Croacia, todavía casi 300 kms más adelante por Metkovic, para adentrarme en la misteriosa Bosnia-Herzegovina camino de Mostar. Y es que no hay muchas más alternativas para andar, salvo que me introduzca en mitad de montes que no conozco y que no tienen señalización alguna más que la que pueda conseguir por mis propios medios a través del GPS. Pero tampoco puede olvidar que circulo por unas tierras que sufrieron una devastadora contienda hace poco más de una década y que una de las armas más mortíferas utilizadas fueron las minas terrestres. Ya he tenido ocasión de observar varios carteles turísticos en los que se advierte de zonas no especialmente seguras y eso que todavía no he entrado en Bosnia, en donde el único consejo que me han dado por activa y por pasiva es que circule en el perímetro de las carreteras, no en vano se calcula que todavía hoy más del 10% de la superficie de esta república balcánica está minada. Así que no queda otra, carretera costera estrecha y peligrosa a lo que se unen unos peculiares arcenes, que ya eran bastante frecuentes en Italia, inclinados a la izquierda, si circulas por la izquierda, con lo que los ya de por si castigados pies todavía sufren más. Y en cierta manera he sido afortunado porque en septiembre cae en picado el volumen turístico y por lo tanto el tráfico pero estoy convencido que los problemas en el meñique de mi pie derecho han llegado, precisamente, de esos arcenes inclinados a la izquierda con lo que el peso lo he ido cargando en la parte exterior del pie derecho, exactamente lo que tengo bastante dañado. Lo suficientemente dañado para que a mi llegada a Zadar no me quedara otra que ir de cabeza al hospital del Bolnica en donde el doctor Mihanovic me lo dejó muy claro. “O meto las tijeras en ese dedo o tendrás que seguir hasta donde puedas cada vez con más dolor”. Así que no se hable más. Me tumbé en la camilla, anestesia y a hurgar dentro de un dedo que ya parecía cualquier cosa menos dedo. Y otros diez días de reposo obligados que me van a venir bien para poder asistir a la inauguración de la planta solar de Sunstroom, empresa patrocinadora del proyecto, en Orhavica y celebrar el Día Internacional del Alzheimer en Zagreb con la Asociación croata del Alzheimer. Por cierto, la atención sanitaria en el hospital Bolnica fue, amén de excepcional, gratuita por completo, a pesar de que estaban tratando a un inmigrante sin papeles. Pequeñas diferencias con esa sociedad salvaje en la que nos quieren meter en nuestra propia casa. Ahora, otra vez a parar, pero espero que sea la definitiva, que el dedo se recupere por completo y que en ocho días pueda volver a coger la 8 para rendir homenaje al circuito del basket europeo por excelencia. Sibenik, ciudad de Drazen Petrovic, y Split, localidad en donde había un pabellón en el que jugaba la Jugoplastika. Casi nada.

Aquellas Olimpiadas del ‘mister’ – La memoria es el camino

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por El 29 julio de 2012
El mister no tiene ni idea que ahora mismo se están celebrando los Juegos Olímpicos en Londres, aunque él defendiera en Helsinki los colores de la squadra azzurra de fútbol, de la que todavía guarda un cuerpo fornido y unas piernas propias de un defensa internacional pese a sus 80 largos años y el ataque del alemán. Por eso al mister no le ponemos cara, ni nombre, es demasiado conocido en el país transalpino y la familia quiere mantener la discrección. El mister es una institución en el Centro Arioli Dolci de Treviolo, en la provincia de Bérgamo, en donde pasa los días para tratar de frenar la enfermedad. Una institución que pasa a categoría de mito cuando va a recibir su masaje y cruza las manos sobre la nuca mostrando sus gemelos a la masajista como si estuviera en el vestuario de la Sampdoria, o del Atalanta, o de la selección italiana, alguno de los clubs en los que jugó, para posteriormente pasar a ser entrenador y más tarde comentarista televisivo. La vida del mister fue el fútbol y por eso los trabajadores de la cooperativa social Servire le siguen el juego. Forma parte de la filosofía del centro. Estudiar a fondo al paciente, todo su pasado, todas sus costumbres, todos sus hábitos, para hacerles la vida más llevadera. El mister ha perdido prácticamente la capacidad del habla y ha dejado atrás sus primeros días en el centro en el que todavía pensaba que estaba dirigiendo a once futbolistas, como recuerdan divertidas las trabajadoras del centro que tenían que escuchar de su boca el “ciccia (chavala), muévete”, cada vez que veía que alguna de as trabajadoras se paraba un solo segundo. El mister es metódico, de reglas, de orden, como tuvo que ser toda su vida deportiva. Come despacio pero sin freno, dobla la servilleta antes de robarle el flan a la psicologa del centro, comérselo entero sin prisa pero sin pausa y volver a dejar el recipiente exactamente en el mismo sitio del que lo cogió aunque, eso si, vacio. Le presentan al periodista “spagnolo” y tratamos de recordar nombres de su época. Pasamos por Di Stefano, Luis Suarez…  pero la sonrisa a su boca solo llega con Puskas. Lo ha reconocido. “Molto forti”, balbucea, mientras le vuelve la sonrisa cuando charlamos de la final del 82 con Italia como campeona, los saltos de Sandro Pertini en el palco y la batuta de Enzo Bearzot, que también fue su mister. Mientras el resto de pacientes entonan al unísono canciones populares italianas, el mister prefiere observarlos desde la distancia, agarrado a su escoba con la que limpia el jardín del Ariolo Dolci, sin participar, como observando los movimientos de sus hombres, su estrategia. Como si siguiera en el banco del Atalanta en espera de la gloria definitiva.
Fuente: lamemoriaeselcamino.com

El gendarme que sabía demasiado – La memoria es el camino

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Posted: 12 Jul 2012 01:13 PM PDT

-”¿Cómo va esa cabeza?”

-“No muy bien”

Raymond, a sus 90 años, sabía perfectamente que era lo que le iba a decir su médico de cabecera esa mañana en su Orleans natal. Iba con su hija Annie, la única de los seis hijos que tuvo con Valeriè, que ya llevaba tiempo percibiendo que al exgendarme francés le empezaban a fallar todos los resortes mentales. “Pero aquel día me ayudo él a mí, ello sabía todo, entonces me di cuenta”. Annie relata como su padre se había dedicado durante años a recortar artículos sobre el Alzheimer de los periódicos, cuando él comenzó a notar los primeros síntomas. Los recortaba, los leía y los guardaba metódicamente. Nadie sabía de qué se trataba, salvó él. No suele ser lo habitual, pero Raymond fue percibiendo lentamente toda la evolución de la enfermedad mientras que en la familia, algo habitual, había discrepancia de pareceres sobre la actitud del cabeza de familia, un hombre que llegó a París antes de la II Guerra Mundial al calor de la atracción que ejercía la ciudad de las luces entre los jóvenes franceses. Antes, se había curtido como agricultor y carnicero en la campiña de Orleans, a donde regresó alcanzada la jubilación. Allí se hizo gendarme y durante toda su vida era sagrado pedir un calendario especial por Navidad para marcar todos los cumpleaños de hijos y nietos a los que nunca fallaba en llamar. Hasta los 85 años, en donde comenzó a fallar. A Annie le parecía raro. Sólo él sabía el porqué. Hombre afable de por vida, comenzó con episodios de violencia ante el aturdimiento de su mujer. Los platos, su labor de por vida, empezaban a no ser fregados al acabar las comidas. “Eso sacaba de sus casillas a mi madre, que no lo entendía porque siempre los había fregado”, relata Annie. “Después nos hemos dado cuenta que él se iba dando cuenta de todo”, añade. Ya con la enfermedad diagnosticada, y a sus más de 90 años, Raymond siguió peleando día tras día para tratar de frenar al infrenable, como cuando se entrenaba para intentar superar el diabólico test del reloj que le ponía su médico de cabecera, el de tratar de poner las horas a la esfera. “Pero ya no podía”, sentencia Annie, quien ala semana de la muerte de su padre, en 2007, pasó a engrosar las filas de los voluntarios de France Alzheimer en Gap, la capital de los Altos Alpes en donde tratan de aliviar la vida desmemoriada de 1.500 de sus habitantes.

El guante de Madame María – La memoria es el camino

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por El 24 junio de 2012

Una de las cosas que más le sorprendía a Stèphanie, enfermera a domicilio en las proximidades de Toulouse, es como Madame María, una de sus pacientes de origen español, daba “vueltas y vueltas al guante cuando se lo daba para lavarse la cara” sin saber realmente ni qué era ni para qué servía “solo que le gustaba porque lo consideraba muy bonito”. Stèphanie, que forma parte de esos equipos volantes franceses que ofrecen asistencia a domicilio en el país galo con fondos públicos, insiste en el aturdimiento del enfermo como parte de los momentos más duros en la atención de los enfermos con Alzheimer. “Le costaba andar y cuándo no la estimulaba no sabía que hacer cuando estaba de pie, a dónde ir, hacia quién, para qué…”, relata Stèphanie, quién cogió especial cariño a esta mujer dicharachera que “mezclaba los dos idiomas, el español y el francés” de forma simultanea. Como suele ser habitual, los recuerdos de episodios de hace diez años eran casi imposibles de recordar para María, pero no tenía ningún problema en recordar las nanas que les cantaba a sus hijos en la cuna “y me acercaba la mano a la mejilla para acariciarme pensando que era su hija”. Era la fórmula que usaba para conseguir que desayunara por las mañanas, “vamos María, vamos a desayunar con los niños”. Afortunadamente, la deriva de la enfermedad fue muy rápida, con un empeoramiento súbito y con ocho días de coma se apagó la vida de María. Stèphanie asegura que, en su experiencia, lo caracteres de las personas se agudizan y me cuenta como ha tenido que renunciar a acudir a alguna casa por los duros episodios de violencia de algún paciente. Stèphanie no duda; “Nos involucramos mucho en el trabajo del día a día y nos tenemos que impregnar de sus vidas”. Stèphanie sufrió como un familiar con la muerte de María, una mujer que en Francia tenía derecho a cobrar la ayuda de personas mayores dependientes (APA), que incluye ayuda a domicilio (auxiliares y limpieza de la casa) y reembolso del material médico (pañales…etc, en función de ingresos). Así mismo, en Francia, dado que la enfermedad del Alzheimer está clasificada como enfermedad crónica de larga duración (ALD), los cuidados médicos están cubiertos al 100%, incluidos los servicios de enfermería a domicilio.

El mismo idioma – La memoria es el camino

Estándar
por El 20 junio de 2012

Una de las cosas que más me está enseñando este viaje es que lo más parecido a un pueblo es el anterior o el siguiente. A los ilusos que seguimos defendiendo que no hay más Dios que el ser humano ni más patria que la Humanidad, con absoluto respeto a todas las creencias, el ir de pueblo en pueblo andando nos reafirma en lo que creemos. Lo absurdo de las barreras levantadas, de las separaciones ficticias, de que un día alguien decidió que ahí se ponía una frontera y obligó a los de un lado a vivir y pensar diferente a los del otro, los seres humanos más parecidos a ellos sin duda alguna pero por ley se decidió que se tenían que parecer a los de más allá de mil kilómetros. Las convenciones artificiales trabajadas a conciencia durante siglos. En Montpellier, el lunes, familiares de personas con Alzheimer del departamento de Herault y familiares de personas con Alzheimer de Zarautz (Gipuzkoa) compartían bebidas y conversación en la sede la asociación francesa. En inglés, en francés, en castellano, en lo que se terciase. No hablaban el mismo idioma pero les costó muy poco tiempo percatarse que estaban hablando el idioma universal. La lucha diaria para hacer frente a la misma enfermedad, los mismos sentimientos, los mismos problemas, las mismas anécdotas. En Francia están más arropados por las instituciones públicas, pero la situación es igual. La pelea por sacar del armario a la enfermedad, por que se deje ver ya de una vez por todas con ese algo inevitable que les puede suceder a los mayores por cuestión de edad. Los guipuzcoanos sonreían con envidia cuando les explicaban la existencia en Francia de los equipos volantes, un grupo de profesionales de todos los ámbitos (psicólogos, trabajadores socales, fisioterapeutas…) que realizan la atención domiciliaria en el país galo. Pero al final, lo que queda es la historia de la madre, cuántos años vivió con el alemán, cuándo dejo de reconocerles… la universalidad, lo que vale.